publicidad

3 de septiembre de 2008

La metamorfosis de Brandon

Jason Priestley, AKA Brandon Walsh, ha sufrido tal metamorfosis que uno no sabe si cortarse las venas o desfilarselas. El tío ha pasado de ser una suerte de James Dean pijo a un oso paticorto... esto demuestra que el sex appeal o como coño se escriba, tiene fecha de caducidad y muy mala ostia.

Jason, afeitate y no dejes que te saquen las fotos en contrapicado, te lo digo como amiga, tía!

P.D: Sin comentarios sobre ese disloque caderil... que una es mala; pero no tanto!

Vía | Towleroad

1 comentario:

Lucinda dijo...

Uy, pues a mí los barbados me ponen cosa mala... como que ganan seriedad.

Related Posts with Thumbnails

El mundo a mis pies